El Museo Escultórico al aire libre o también llamado "Kilómetro del Arte" o "Kilómetro Artístico" de Churriana de la Vega está compuesto por:
Esta escultura preside una de las rotondas de la travesía principal, aparece sentada y semidesnuda, ofreciendo uno de sus pechos al bebé que acuna entre sus brazos. Fue inaugurada con motivo del día de la Madre y como homenaje a la labor, esfuerzo y sacrificio que tienen todas las madres hacia todo lo que les rodea, sobre todo hacia aquello que las hace más especiales.
El monumento a Salvador Sánchez Povedano "Frascuelo", se compone de un busto realizado en bronce del torero vestido de traje de luces que está sobre un pedestal revestido de mármol que lo realza. Rodeando dicho pedestal campa un toro bravo, también en bronce, simulando la embestida a una muleta y que parece dirigida por el que fuera la gran figura del toreo churrianero.
Esta escultura fue encargada por el Ayuntamiento de Churriana de la Vega para homenajear al torero, del siglo XIX, en el centenario de su muerte.
Esta escultura representa a la Diosa Ceres, diosa romana de la Agricultura, que enseñó a los hombres el arte de cultivar la tierra, sembrar, recoger el trigo y elaborar el pan. Está enclavada en la misma Vega de Churriana y homenajea a todas aquellas personas que, de una forma u otra, han contribuido con su esfuerzo y trabajo en la potenciación de los recursos agrícolas de nuestra Vega.
La diosa está representada de una manera majestuosa, en pie, vestida con una túnica que le llega a los pies, con el cabello recogido mediante una diadema y portando un haz de espigas de trigo en su mano derecha.
Siguiendo con los homenajes tradicionales, el Ayuntamiento de Churriana de la Vega quiso hacer los propio con una de las labores que han realizado tantas mujeres durante tantos años y en uno de los espacios más populares del pueblo.
Se trata de una escultura realizada en bronce que representa a una joven moza que porta una cesto de ropa recién lavada y que está ubicada junto al lavadero público del pueblo.
Este conjunto escultórico cuenta con dos partes diferenciadas pero complementarias. Por un lado, un motivo escultórico que alude a la gran obra que escribiera D. Miguel de Cervantes Saavedra y que no es otra que Don Quijote de la Mancha, donde el artista ha plasmado, en chapa de hierro, la silueta del Hidalgo Caballero cabalgado sobre su rocín. Éste va acompañado, como no podía ser de otra manera, de su escudero Sancho Panza, silueta que está realizada en positivo y, junto a ella, otra en negativo.
Por el otro lado, la otra parte de la obra se corresponde con un busto de D. Miguel de Cervantes, realizado en bronce que, sobre un pedestal, culmina el total del conjunto.
El busto de Domingo Sánchez Mesa es un autorretrato del que fuera uno de los máximos exponentes de la escultura religiosa del siglo XX. Cabe destacar la magnífica consecución de los rasgos del rostro así como del resto de la cabeza, apreciándose la maestría del imaginero.
Esta escultura que realizó el propio Domingo Sánchez Mesa en barro y que posteriormente se fundió en bronce, fue donada por la familia del artista al municipio de Churriana de la Vega para el homenaje que se le brindó con motivo del centenario de su nacimiento.
Fue ubicada en una de las plazas más emblemáticas del pueblo que le vio nacer y crecer, descubriéndose a todo aquel que se acerca al Centro Municipal de Cultura, dando la bienvenida a ese mundo tan maravilloso que es el Conocimiento y el Saber.
De todos es conocida la gran afición a la música que siempre ha existido en el pueblo de Churriana de la Vega, de ahí el homenaje que se hace a esta disciplina artística, justo en la rotonda de entrada a la ciudad.
Una figura femenina exenta se nos presenta danzando. El autor ha querido mostrarnos el paralelismo de dos figuraciones: la del baile que se realiza cuando se interpreta una pieza musical y la de una llama de fuego.
Con estas dos ideas quiso representar a uno de los exponentes más importantes de la música española, Manuel de Falla, el cual compuso la grandiosa "Danza del Fuego". Además, está enmarcada en un arco, dándonos la bienvenida al municipio.
Se trata de una estatua tallada en mármol, de más de 2.000 kilos de peso, que homenajea al Dios Apolo. Está ubicada en el corazón del municipio, en una rotonda y sobre una fuente que aporta robustez al dios griego de la luz, el sol, la verdad, la belleza, la medicina y la música, entre otras disciplinas.
Esta escultura fue fabricada en serie, muy limitada y que nos ofrece la imagen de una chico sobre un patín con el típico atuendo juvenil, desenfrenado, con vestimenta ancha y una gorra con la visera hacia atrás.
Esta escultura está dedicada a los trabajadores y trabajadoras, especial y desgraciadamente a los que han sufrido algún tipo de accidente laboral. Se trata de una imagen abstracta que representa dos figuras: un hombre y un caballo que se funden convirtiéndose en un centauro.
Como el propio artista aseguró, y todos los que le conocen le han trasladado, se trata de su mejor obra. "No es una de mis mejores obras, sino la mejor, porque he contado con toda la libertad. Ha sido un trabajo totalmente libre y eso se nota. Es una condensación de expresividad".
Por lo tanto, su objetivo principal es conmover. La intención no es que se vea con la razón, sino con el sentimiento. Esto responde a que el artista la realizó como consecuencia de haber sufrido un accidente laboral muy cercano, por lo que, la obra pretende suscitar angustia, tensión y desequilibrio.